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Guía de publicidad

Ya tienes la página. Ahora hay que llevar gente a ella. Esto es lo básico para empezar sin tirar el dinero las dos primeras semanas.

Lo que esta guía no va a hacer

No te vamos a prometer ventas ni a darte «el número mágico». Cualquiera que te diga que con un presupuesto concreto vas a facturar una cifra concreta te está vendiendo humo: depende de tu producto, de tu precio, de tu país y de la competencia que tengas ese mes.

Lo que sí se puede hacer es evitar los errores que se comen el presupuesto antes de que aprendas nada. De eso va esto.

Antes de gastar un euro: el píxel

El píxel es un trozo de código que le dice a Meta o a TikTok qué pasa en tu página: quién entró, quién pulsó comprar, quién compró. Sin él estás anunciando a ciegas y, peor, la plataforma no puede aprender a quién enseñar tu anuncio.

Si nos diste tus identificadores al hacer el pedido, ya están puestos en tu landing. Si no, mándanoslos y los ponemos: es un cambio de minutos y es lo primero que hay que tener.

Cuidado: Empezar a gastar sin píxel es la forma más rápida de quemar dinero. Los primeros días de una campaña la plataforma está aprendiendo, y sin píxel no aprende nada: pagas por el aprendizaje y te quedas sin él.

Comprueba tu propia página antes de anunciarla

Suena obvio y es el fallo más caro que vemos. Antes de poner un euro, abre tu landing como si fueras un comprador:

  • Pulsa el botón de comprar. ¿Te lleva a tu producto? ¿Al carrito correcto?
  • Ábrela en el móvil, no solo en el ordenador. Casi todo tu tráfico va a venir del móvil.
  • Mira cuánto tarda en cargar con datos móviles, no con tu wifi.
  • Léela entera. Si un precio o un plazo de envío está mal, cámbialo antes, no después de pagar por mil visitas.

Qué anuncio poner

En productos de este tipo, lo que mejor suele funcionar es el producto en movimiento y en manos de alguien, grabado con un móvil, sin parecer un anuncio de televisión. Un vídeo vertical corto que enseñe qué hace el producto en los primeros segundos.

  • Los primeros dos segundos deciden. Empieza por el momento más llamativo, no por un logotipo ni por una introducción.
  • Vertical y con subtítulos. Mucha gente lo verá sin sonido.
  • Enseña el problema. No «mira qué bonito es», sino «mira lo que te ahorra».
  • Prueba tres, no uno. No hay forma de saber cuál funciona sin ponerlos a competir. El que tú creías que era el bueno pierde más veces de las que te imaginas.

Los vídeos que nos diste para tu landing ya están puestos en ella. Los mismos suelen servir de anuncio.

Cuánto poner y durante cuánto

Paso 1: Empieza pequeño, pero no ridículo

Un presupuesto demasiado bajo no da datos: se gasta, no compra nadie, y no sabes si el problema es el anuncio, el precio o el producto. Elige una cantidad que puedas mantener varios días seguidos sin que te duela, y mantenla.

Paso 2: No lo toques cada dos horas

El error clásico: subir el presupuesto porque hubo una venta, bajarlo porque en tres horas no hubo ninguna, apagar y encender. Cada cambio grande reinicia el aprendizaje de la plataforma y vuelves a pagar por él. Deja correr varios días antes de juzgar.

Paso 3: Decide con una regla, no con el ánimo

Antes de arrancar, escribe qué vas a hacer si a los X días has gastado Y y no has vendido nada. Escríbelo antes, cuando todavía eres capaz de pensar con frialdad. Después, cúmplelo.

Los números que sí importan

Vas a ver decenas de métricas. Al principio solo necesitas mirar tres, y en este orden:

  • Coste por compra. Lo que te cuesta en anuncios conseguir una venta. Compáralo con lo que te queda limpio por venta —precio menos coste del producto y envío—. Si el primero es mayor que el segundo, estás perdiendo dinero por cada venta, no ganándolo.
  • Porcentaje de clics en el anuncio. Si casi nadie pulsa, el problema es el anuncio, no la página. Nadie llegó a verla.
  • Compras entre visitas a la landing. Si pulsan mucho pero no compra nadie, entonces sí es la página o el precio: mira si el botón funciona, si el precio sorprende o si el envío asusta.

Fíjate en lo que dicen esos tres juntos: te señalan dónde está el problema. Ninguno por separado te dice si vas bien.

Nota: No compares tus números con los de nadie. Los que circulan por internet son de otro producto, otro país y otro momento. El único punto de comparación que vale es tu propia semana anterior.

Errores que cuestan dinero

  • Anunciar antes de comprobar el botón de comprar. Pagas por visitas que no pueden comprar aunque quieran.
  • Cambiar la página a mitad de campaña sin anotarlo. Luego no sabes si mejoró por el cambio o por otra cosa.
  • Apagar una campaña a las seis horas. No te ha dado tiempo ni a empezar.
  • Mirar solo el dinero facturado. Si vendes 500 y gastaste 400 en anuncios y 250 en producto, no has ganado 500: has perdido 150.
  • Poner un solo anuncio y sacar conclusiones sobre el producto. Estás midiendo el anuncio.

Cuando algo funcione

Cuando encuentres una combinación que sale rentable, no la toques: duplícala. Sube el presupuesto poco a poco y en pasos, no de golpe, y prepara el siguiente anuncio mientras tanto —todos se desgastan—.

Y si vendes más de un producto, cada uno merece su propia página. Una página que habla de una sola cosa convence más que una que las enseña todas. Pedir otra landing.

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